Espionaje de Stratfor en Afganistán e Irak

Las guías de espionaje de Stratfor son, como veis, muy numerosas. De hecho hay una guía para casi cada país de este mundo, pero nos resulta importante hablaros aquí de las de Afganistán e Irak por el hecho de que fueron el blanco de los estadounidenses hace poco tiempo para perpetuar sus guerras.

Os vamos a hablar primero del caso de Afganistán, por hallarse su guerra anteriormente en el tiempo. Llegados a este punto damos por hecho que ya os conocéis de memoria las divisiones de las guías de espionaje de Stratfor, pero por si no es así, os las recordamos: seguridad, política, relaciones internacionales y economía (aunque en el caso de Afganistán no hay ninguna guía a seguir en el análisis de su economía).

Afganistán
Fue en 2001 cuando los Estados Unidos de América, ayudados por una coalición internacional, decidieron invadir Afganistán en respuesta al atentado a las Torres Gemelas, aunque poca relación tenía Afganistán con todo ese tema, más allá de que es uno de los países donde pueden encontrarse miembros de Al-Qaeda. A día de hoy Afganistán sigue en guerra, por lo que esta guía, realizada en 2009, se hizo cuando con la guerra ya en marcha.

Tal y como detalla esta guía, el principal problema contra la seguridad en Afganistán es la creciente insurgencia talibán, la cual consideran que tienen que vigilarla muy de cerca, sobre todo a lo largo de las fronteras con Irán, Turkmenistán, Uzbekistán y Tayikistán, ya se presenten en forma de atentados urbanos o en tácticas de guerrillas. Dicen que hay que prestar atención a las distintas estructuras de comandos en las diferentes áreas del país, ya que los talibanes dejaron de ser una organización monolítica tras la caída de su gobierno en 2001.

Otra cosa a la que echar el ojo, dicen, es a cualquier insurgencia contra la OTAN o los EE. UU. en Afganistán, pues afirman que en Irak han reducido estas insurgencias, pasando así Afganistán a ser el principal foco de los esfuerzos militares en el mundo islámico. En este sentido consideran importante controlar las ofensivas y la llegada de cualquier tipo de fuerzas adicionales en las zonas de actividad talibán, sobre todo en la frontera con Pakistán. También vigilar bien de cerca cualquier esfuerzo por reorzar las capacidades de las fuerzas de seguridad afganas.

Aseguran también que los talibanes amplían su actividad en aquellas áreas donde sus oponentes son minoritarios como tayikos, uzbekos, hazaras, etc., es importante observar la respuesta de estos grupos. También instan a mantenerse en el puesto de observación para poder vigilar en caso de que se diese, un surgimiento de milicias anti-talibanes.

En cuanto a lo que política se refiere, la guía dice que el principal problema es la estabilidad del gobierno de Karzai y las elecciones próximas que tuvieron lugar el 20 de agosto de ese mismo 2009, donde como ellos previeron en la guía, Karzai salió reelegido.

El siguiente tema que más les preocupa para “llegar a una solución en el país” son las negociaciones con los talibanes, las cuales, dicen, tienen que vigilarse bien. Consideran importante en este aspecto seguir la pista de cualquier intento por parte de Kabul de negociar con las distintas facciones de los talibanes, especialmente desde que el gobierno de Karzai ha acelerado esos esfuerzos. Mientras, el movimiento yihadista pastún, apuntan, ha rechazado tener cualquier tipo de conversaciones, por lo que consideran necesario observar si hay cualquier signo de que los talibanes puedan ser seducidos por la idea de negociación. Pues dicen que las negociaciones con los talibanes tienen el poder de alterar los acuerdos del poder compartido entre las distintas fuerzas étnicas, ideológicas y políticas y, en este sentio, que hay que tener especial cuidado en observar cualquier indicio que venga a reflejar esto, especialmente entre las minorías tayikos y uzbekos.

En lo que a relaciones internacionales se refiere, apuntan a que los Estados Unidos y sus aliados occidentales están luchando conjuntamente por una estrategia que resulte viable para frenar la insurgencia talibán, y que tienen que estar atentos para detectar cualquier signo de desarrollo de dicha estrategia desde varias agencias gubernamentales de los Estados Unidos y departamentos que se ocupan de esta cuestión.

En general dicen que la situación de los talibanes está orgánicamente relacionada con Pakistán, algo que no deben perder de vista, y por otro lado consideran que Arabia Saudí es también clave, en la que tanto Washington como Pakistán confían para tratar la cuestión de los talibanes, sobre todo en el papel de Riad como intermediario para hablar con los líderes talibanes. El segundo vecino más influyente de Afganistán es, según dicen, Irán, y con unos fuertes lazos étnico-lingüísticos, culturales y sectarios. Consideran que cualquier cosa en lo referente a Irán debe ser bien investigado.

El siguiente país sobre el que echan el ojo en estrecha relación con Afganistán es a Rusia, de quien dicen, tiene activos en el país afgano e importantes intereses en las tres repúblicas de Asia Central (Turkmenistán, Uzbekistán y Tayikistán) que limitan además con Afganistán y donde juega un papel importante. Por todo ello es necesario que se observen atentamente todos sus movimientos, con sus aliados y con los talibanes, pues esa zona es clave para Rusia, pudiendo crear en ella problemas a los Estados Unidos.

En consonancia con su objetivo de emerger como un actor importante en el mundo islámico y Asia Central, Turquía ha desempeñado también un papel diplomático clave, dicen. En un principio, Estados Unidos confía en Turquía para ayudar con la cuestión afgana, y en este sentido consideran que no hay que quitarles el ojo de encima por si tiene algún encuentro con la insurgencia talibana.

China, dicen, tiene interés en que el tema de los talibanes no se vaya de las manos y termine por afectar a la provincia de musulmana de Xinjiang. También se considera que los rebeldes islamistas uigures tienen un santuario en Afganistán, así como en las áreas tribales de Pakistán a lo largo de la frontera con Afganistán, por lo que, señalan, China es otro jugador que tendrá que mantener un seguimiento en el contexto de Afganistán.

Y finalmente, citan a la India, país no fronterizo con Afganistán pero que que ha estado profundamente involucrado en los trabajos de reconstrucción y desarrollo del país tras la caída del régimen talibán. Pero ahora, señalan, con los talibanes “cabalgando de nuevo”, Nueva Delhi está preocupada por su propia seguridad. No obstante, dicen, los hindúes tienen gran interés “en el teatro afgano-paquistaní”, por lo que sus movimientos han de vigilarse muy de cerca.

Irak
Estadous Unidos invadió Irak en 2003, según dijeron, por las armas de destrucción masiva que guardaban. Los estadounidenses no marcharon solos hacia esta invasión, les acompañaban Gran Bretaña, España, Polonia y Portugal, entre otros. Los años han ido pasando y la vida de los iraquíes no ha mejorado en absoluto; los estadounidenses se cargaron a Hussein, pero a cambio instauraron una coalición multinacional ante la que ha aumentado la violencia y se ha prorrogado la guerra que, junto con la de Afganistán y ahora Libia, parecen no tener fin.

En lo que viene a continuación os detallamos los intereses de Stratfor sobre este país en 2009, explicando qué cosas consideraron importantes para mantener bajo su constante vigilancia.

En primer lugar señalan algo que resulta importante, y es que desde 2007, con la reducción del ejército estadounidense en el país, la seguridad ha comenzado a recobrarse poco a poco. Algo que por una parte no nos sorprende y, por otra, nos hace considerar seriamente la salida de los Estados Unidos del país.

El principal problema de seguridad en Irak (a parte de los disturbios que parece causar la presencia militar estadounidense), tiene relación con yihadistas, chiítas, kurdos y suníes. Consideran importante vigilar posibles ataques de los primeros contra los chíitas, la seguridad, los kurdos, y algún que otro objetivo suní. De todos modos, afirman que la tensión respecto a estos temas se ha calmado en parte, pero que esta calma puede ser frágil. Deben fijarse también en los esfuerzos de los chiíes y suníes por evitar el ascenso del poder kurdo en el norte por si se tornasen violentos.

Otro tema que afecta a la seguridad de Irak según la guía de Stratfor y ante lo cual deben mantener los ojos abiertos es la integración suní en el aparato estatal dominado por los chiítas, pues, dicen, es una muestra clave del deseo de Bagdag por limitar el número de combatientes suníes que están dispuestos a admitir en los órganos de seguridad. Hay que vigilar, en este sentido, cualquier signo que indique una reactivación de la insurgencia sunita.

En general, como se ve, el problema de la seguridad está en el mismo seno del país y es complejo, aunque éste se ha ido reduciendo a medida que las tropas estadunidenses han ido cediendo el control a las fuerzas de seguridad iraquíes.

En cuanto a las cuestiones políticas, observamos el interés que tiene Stratfor en controlar los movimientos del actua presidente de Irak, Nouri al-Maliki. Sobre todo después de su victoria en las elecciones regionales, pues en enero de 2010 las encuestas parlamentarias se presentaban muy favorables. También es destacable el interés que tenían los analistas en saber cómo manejaba determinadas situaciones con partidos o grupos rivales en el Consejo Islámico Supremo de Iraq.

Otra cuestión relacionada con la anterior, es que los analistas de Stratfor observaban estrechamente a al-Maliki en cómo buscaba limitar el poder de los suníes y cuáles eran sus métodos de respuesta a esa comunidad minoritaria. También, finalizando este punto, les interesaba vigilar las luchas entre el gobierno central de al-Maliki y el Gobierno Regional del Kurdistán (KRG).

En el tema de las relaciones internacionales apuntan al hecho de que Irak necesita encontrar su estabilidad, y que tiene que encontrarla entre la presencia de Estados Unidos, Irán, Turquía y los estados árabes. Por otro lado, Irak obtiene el mayor apoyo por parte de Irán, quien tras la muerte de Saddam tendrá que enfrentarse a varios obstáculos para proseguir con su influencia sobre Irak. Esto apunta a un posible interés de los Estados Unidos por invadir Irak no solamente económico, para explotar su petróleo, sino también político, para aislar progresivamente a Irán.

Ankara, por su parte, ve necesario recuperar su antigua influencia sobre Irak. Consideran importante observar cualquier intento de los turcos “de hacer amigos” con los kurdos. Por otro lado, los estados árabes tienen un gran interés en impedir que surja un estado iraquí dominado por chiíes aliados con Irán. Luego mencionan una necesidad de trabajar con los Estados Unidos y Turquía para limitar la capacidad de Irán de saltar a través del Golfo Pérsico y poner en peligro sus intereses en los países en la Península Arábiga, Levante y Norte de África.

En definitiva, lo que deja entrever el apartado de relaciones internacionales de la guía de Stratfor es la preocupación de que Irán recupere su influencia sobre Irak, la cual al parecer se sostenía mediante sus relaciones con Saddam, de quien Estados Unidos ya se ha encargado. Las pretensiones que puedan tener para querer ir aislando a Irán progresivamente, las dejamos ya a vuestro propio criterio.

 En el espectro de la Economía, el epicentro de los análisis y tareas desarrolladas por Stratfor están focalizados en una sola cuestión: el petróleo.

Es muy indicativo mencionar que el hecho de que el 90% de los ingresos de Irak provengan del petróleo atraiga la atención de una empresa americana de inteligencia. La gestión del petróleo en Irak no es sencilla para el gobierno central, pues uno de los principales problemas de este país es gestionar a las distintas etnias que conviven un territorio con mucho potencial.

Más detalladamente, el interés de la vigilancia de Strator se centra en las relaciones de Baghdad con empresas de otros países (chinos, rusos y otros) y las inversiones que se derivan de esas relaciones. Paralelamente a esto hay un detalle muy importante a tener en cuenta, a saber: Irak no tiene una ley sobre hidrocarburos. Esto es un problema derivado a la división existente entre las etnias sobre la distribución de poder. A este respecto, los analistas tan solo mencionan que deben vigilar cómo se desarrolla este conflicto en el proceso de creación de una ley sobre el petróleo.

Las zonas de Irak que interesan analizar a la gente de Stratfor son aquellas ricas en petróleo, como por ejemplo Kirkuk. También es una zona sensible, porque actúa de contención entre las comunidades árabes (chiíes y suníes) y los kurdos. Otra zona rica en petróleo es Basra, al sur y rodeada de campos petrolíferos; por lo que se centran en averiguar las intenciones que tiene Baghdad en ésa región, así como la lucha que tienen Baghdad y Erbil sobre determinadas cuestiones legales en torno a determinados contratos con empresas internacionales, los cuales fueron llevados a cabo por los kurdos por su cuenta.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: