Mails de Stratfor sobre WikiLeaks y la crisis financiera

En esta entrada vamos a analizar la reacción de un analista de Stratfor ante un artículo escrito por un periodista americano (no mencionan el nombre) acerca de cómo WikiLeaks y la crisis financiera están influyendo a escala mundial, haciendo que conceptos como Estado, poder, economía o información se tambaleen.

El contenido de este post es resultado de traducir este conjunto de mails pertenecientes a la filtración de WikiLeaks The Global Inteligence Files.

Veremos de este modo dos puntos de vista radicalmente distintos, y finalmente realizaremos nuestro propio análisis.

Empecemos, pues, con el primer mail:
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From: “Lena Bell”
To: “Marko Papic”
Sent: Tuesday, November 30, 2010 9:48:20 PM
Subject: wikileaks and second wave of financial crisis

Hola Marko, esto viene de un gran periodista de aquí… Creo que es un /muy/ interesante artículo. Puede que tú coincidas conmigo en eso. Mira a la segunda ola de la crisis financiera (la que está ocurriendo ahora mismo) y los últimos hechos relaconados con WikiLeaks  como dos procesos que se han encontrado… transformando las relaciones  entre estados, naciones, la información y la economía.

[Nota de AnonymousAction: Posiblemente esté informando desde Europa – posiblemente podría ponerme en contacto con él si quieres]

Comunicación confidencial
Rundle:

A medida que el Cablegate de Wikileaks (WK-CH) continúa proporcionando nuevas revelacionses, el clima  de desafío crece en Irlanda, que llama a la rebeldía, o bien para  elecciones inmediatas, o para la constitución de asambleas de ciudadanos  de todas partes. El euro ha fallado en levantar el mercado, sugiriendo  que el feroz paquete de austeridad no ha conseguido convencer. Mientras  tanto, en Trafalgar Square, desde la primera nevada del año, los  estudiantes mantienen una lucha sin cuartel contra la policía, que trata  de contenerlos alrededor de la columna de Nelson (monumento que se alza en Trafalgar Square, N. del T.).  Interpol ha emitido una orden de arresto contra Julian Assange, basada  en la emitida por los tribunales suecos por la acusación de violación.

La Comisión Europea está investigando las prácticas monopolizadoras de  fijación de precios de Google, revelando un entramado sorprendente. El  centro de la atención pública es China, tras las revelaciones por el  WL-CG de que China había expresado sus deseos de que Corea fuera  reunificada bajo el mandato de Seúl. Otras revelaciones importantes han  sido que el mundo árabe quiere un golpe de Estado en Irán, la  confirmación de que EEUU conoce los vínculos de financiación oficial de  Arabia Saudí a al-Qaeda, y que EEUU cree que Pakuistán es un problema  mayor que Afganistán en la propagación del terrorismo.

El  presidente Karzai (al que se tacha de inepto y crédulo en los cables)  absolvió a cinco traficantes de heroína que fueron capturados con más de  250 kilogramos de mercancía en ruta hacia las carreteras del oeste.  EEUU inició medidas para acusar a Assange valiéndose del Acta de Espionaje, y el gobierno australiano está buscando con diligencia algo de lo que acusarle también.

En  la Cámara Democrática, los liberales-demócratas están sumidos en el  caos, preparándose para abstenerse de la votación para subir los precios  de la educación, tras haber afirmado antes de las elecciones que se  opondrían a esta medida. Las revelaciones de los cables de WL-CG también  muestran que los primeros ministros Brown y Cameron trataron sin éxito  de llegar a un trato para evitar la extradición de Garry McKinnon, un  chico autista que se introdujo mediante hacking en las redes de  seguridad desprotegidas de EEUU, y se enfrenta ahora a décadas en  prisión por causa del tratado de extradición unilateral firmado por  Blair.

Esta  última revelación ha supuesto un pequeño pero visible golpe para la  especial relación entre estos dos países. Así como las medidas impuestas  al Reino Unido para blindar a EEUU durante la investigación de Chilcot  sobre la guerra de Irak. Todo ello de acorde a WL-CG. Y Portugal ha anunciado, en los últimos 15 minutos, que es posible que sus bancos fallen.

Claramente  algo se avecina, un cambio más grande de lo que puede ser explicado  simplemente por acontecimientos indivudyakes, por muy sustanciales que  sean. Dos procesos inmensos han entrado en colisión — La segunda ola de  la crisis financiera, entrando con fuerza en Europa, ha topado con la  ola de las tormentas de información de WikiLeaks, cambiando la relación  entre Estado y poder. La transformación de las relaciones entre cuatro  elementos — estados, naciones, información y economía — ha sido  categórica, e incluso aunque dicha transformación se desvanezca en los  próximos días (lo cual es poco probable que suceda) no volverá al  antiguo status quo.

Algo ha ocurrido, y vale la pena tratar de averiguar qué, mientras esté sucediendo.

Desde  el nivel estructural más amplio posible, se puede afirmar lo siguiente:  Una serie de cambios cruciales que se remontan a 30 años atrás ha  llegado ahora juntos en una manera que ha lanzado al sistema de poder  global hacia una potencial crisis de legitimidad. A principios de los  años 80, las transacciones financieras globales –hasta la fecha  restringidas a ocurrir dentro de los estados —  comenzaron a extenderse  internacionalmente en tiempo real, debido al cada vez mayor uso de las  tecnologías de la información como mercados”virtuales”, que pronto  fueron el único terreno en el que las transacciones tenían lugar.

Las  victorias de Reagan y Thatcher separaron políticamente a la economía  del estado, liberalizando las finanzas. La transición desde la CEE  (Comunidad Económica Europea) a la CE/UE (Comunidad Europea/Unión  Europea) separó a las estructuras estatales de la Nación, traduciéndolas  en un super-Estado europeo. La expansión de Internet a finales de los  80 y los 90 cambió la relación entre información y Estado, haciendo  materialmente imposible la regulación de los flujos de información por  vía de los antiguos métodos de censura y control.

Con la economía financiera global dictando los términos a los superestados a finales de los 90 — la Ley Glass-Steagall ( http://es.wikipedia.org/wiki/Ley_Glass-Steagall  ) fue revocada al mismo tiempo en que aparecía el euro — y usando la  red global como medio y dominio para la creación de nuevos activos, las  naciones y etnias se unieron con cada vez más crudas expresiones de  solidaridad, y con cada vez más carga religiosa.

La  expresión más brutal de esto fue el 11-S, y el Estado respondió  tratando de recuperar algo del poder que tenía antes de rendir la  información y la economía. Para entonces ya era demasiado tarde. La  nueva cultura, subjetividad y legitimidad del ciberespacio socavaban al  Estado. Wikileaks es la teorización y operatividad de ese momento, al  representar un acto de pensamiento colectivo y una realidad material  cambiada.

Los  procesos autónomos de una economía global, operando a la hipervelocidad  — realmente a la velocidad de la luz —  de un sistema autónomo de  información global, eventualmente se derrumbó, y los escombros llovieron  sobre las naciones. Los griegos, los irlandeses, los portugueses,  manteniendo un sentido de comunidad separado del Estado estuvieron  inicialmente impotentes. Los estados — la Unión Europea y EEUU —  tenían relación solamente con la Economía, no con la Nación, y pronto se  decantó por la primera, en detrimento de la segunda, para saldar la  deuda.

En  este punto, con la legitimidad del estado y la economía en mínimos  históricos, los tres golpes principales de Wikileaks han alterado de  manera decisiva el equilibrio de poderes existente entre la información  (por un lado) y el estado/la economía (por el otro) Por otra parte, las  naciones se estñan rebelando. El eslogan del Partido Comunista Griego  “Pueblos de Europa, alzaos” colgando de la Acrópolis resuena junto al  material de Wikileaks, desafío categórico a los mismos cimientos del  poder del Estado, como expresa la noción de “comunicación diplomática  inviolable”

En  Europa, a menudo desestimada como el muerto Viejo Mundo, pero realmente  el frente innovador de la “isla-mundo” solo hará falta un desafío  crucial de las naciones — un desafío de los ciudadanos al poder estatal  en Irlanda, por ejemplo — que estas dos ideas se unan, en una manera  igualmente dinámica. El anuncio de Assange, en la revista Forbes, de que  WL puede que haga un documento acerca de Wall Street cierra eficazmente  este círculo.

Se  puede sentir el cambio en el aire, leerlo en cada informe. Cuanto más  trata la fusionada elíte político-mediática-administrativa de descartar a  Wikileaks como “anécdota de entretenimiento” mientras que al mismo  tiempo movilizan al poder estatal para destruir a la organización, más  se revela que algo ha ocurrido. El antiguo proceso de las filtraciones  — un documento aquí y allá — solo sirvió para reforzar la idea de que  el Estado tiene un derecho incuestionable a controlar la información, y  de que no había otra manera de organizar la sociedad o de establecer las  leyes.

La  legitimidad ha sufrido una brecha fatal. La pregunta de “quién debería  saber” ha sido puesta en juego. Habrá reveses, pero estamos  acostumbrados a ellos. Como he mencionado antes, algo está ocurriendo.
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From: “Marko Papicl” (marko.papic@stratfor.com)
To: “Lena Bell” (lena.bell@stratfor.com
Sent:
Subject: Re: wikileaks and second wave of financial crisis

¿De quién es esto? ¿Tienes un link?

Me gusta la manera en la que trata de atar todo junto, eso es difícil y requiere coraje, por lo que le aplaudo. Sin embargo, estoy en vehemente desacuerdo en que el Estado esté fundamentalmente en peligro. La Unión Europea se está descomponiendo, eso se lo admito. Pero lo que viene para reemplazarla no es el sueño de una anarchía comunal — o corte del pueblo — basanda en la información con el que estoy seguro de que Assange se duerme cada noche. No, de hecho la ruptura de los tendones que unieron a Europa durante la Guerra Fría solo permitió a los nacionalismos alzarse de nuevo con una capacidad aún mayor.

El problema es que hay todavía demasiada capacidad izquierdista antiglobalización, no ha sido todavía exhausta por la inmediata resurrección del nacionalismo post 11-S. Gente como Assange (al margen de la sociedad) y la mayorñia de los activistas/académicos antiglobalización y ultraliberales (como la mayoría de mis amigos y profesores canadienses) creen que porque ellos operan en esos círculos supranacioneles, la nación entera es susceptible a llevar esa existencia intelectual y material. El problema es que nunca han ido a Oklahoma o a Afganistán, por lo que ignoran precisamente cuán no-supranacional es realmente el mundo. No sabén lo muy local y nacional que todavía es.

El problema que Assange y estos nuevos antiglobalistas (¿antiestatistas?) tienen es en reemplazar el nacionalismo con algo coherente, algo que la gente pueda realmente tocar, sentir, oler y hacia lo que rezar. El nacionalismo llegó a finales del s.XVIII y principios de s.XIX para reemplazar a la religión, a todos los efectos, en rellenar un paper clave en la sociedad para reunir a gente no conectada en un mismo destino. La condición humana requiere de ese vínculo. Es prácticamente universal a los humanos.

Por tanto, no creo que las naciones-estado, o los estados, estén a la defensiva. De hecho, creo que están a la ofensiva desde los años 90, que fue un paraíso para los antiglobalistas y para gente como Assange. Están en retirada.

Solo hay que mirar a la reacción del público estadounidense a los cables de Wikileaks. A nadie le importa. De hecho, la mayoría de la gente está orgullosa de los diplomáticos del Departamento de Estado y de su habalidad para realizar el tipo de análisis contundentes que los cables revelan.

Marko Papic
STRATFOR Analyst
C: + 1-512-905-3091
marko.papic@stratfor.com
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Vemos por tanto cómo en Stratfor hay opiniones encontradas acerca de lo que WikiLeaks representa para el mundo. Pero, ¿hacia qué nos aproximamos realmente? ¿Hacia ese “paraíso de la información” con el que M.Papic asegura que sueña Assange y “la gente como él”? ¿O hacia un auge feroz de los nacionalismos y la desaparición de los lazos entre los pueblos?

Aclaremos una cosa a este respecto. El término “antiglobalización” viene siendo usado de manera incorrecta durante años para designar a cualquier persona que se oponga al sistema actual. No somos “antiglobalistas”. De hecho, Internet (y, por tanto, Anonymous) representa el culmen del concepto de “ciudad global”. Internet es, hoy por hoy, la única nación que existe en la cual podemos encontrar un sentimiento de hermandad y solidaridad entre personas que no comparten un mismo territorio físico, una misma Historia o una misma religión.

El apoyo entre ciudadanos de múltiples nacionalidades, razas, y credos cada vez que un país ha entrado en crisis ha visto coartados sus derechos ha sido la demostración definitiva de que nos encontramos ante una nueva idea de nación. En Internet, todos somos compatriotas. Todos somos ciudadanos de esta Red en la cual la información es la moneda, no existen fronteras y todos luchamos por mantener su autonomía.

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